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Del mar a la tierra: el potencial de las algas en Filipinas

productor algas

Durante generaciones, el cultivo de algas marinas ha sido una fuente de ingresos para miles de familias en Filipinas. El país es uno de los principales productores de algas del mundo y este cultivo tiene un gran potencial: las algas se utilizan en sectores como la alimentación, la cosmética, la agricultura o la industria.

 

Sin embargo, muchas familias que las cultivan siguen obteniendo una parte muy pequeña del valor que generan. En muchas comunidades costeras, las algas se venden como materia prima y son otros actores de la cadena quienes se encargan de transformarlas y comercializarlas.

En CODESPA trabajamos para que las comunidades productoras puedan aprovechar mejor los recursos que tienen a su alcance. Y una de las vías que estamos explorando es convertir las algas que ya cultivan en productos que también puedan utilizarse en otros sectores como la agricultura.

 

De algas descartadas a bioestimulantes

Del 24 al 26 de junio se celebró Aquaculture Philippines 2026, una feria internacional especializada en acuicultura que reúne a empresas, instituciones, investigadores y otros profesionales vinculados a la nutrición, la salud y la producción acuícola (cultivo de peces, mariscos, crustáceos y plantas en agua dulce o salada de forma controlada).

En este encuentro, CODESPA presentó una innovación desarrollada junto al Davao del Sur State College y comunidades productoras de algas de la región de Caraga: un bioestimulante elaborado a partir de algas marinas.

Aquaculture Philippines 2026

¿Y qué es un bioestimulante? Se trata de un producto que ayuda a las plantas a aprovechar mejor los nutrientes, favorece su crecimiento y mejora su capacidad para afrontar determinadas condiciones ambientales. En este caso, se obtiene a partir de compuestos naturales presentes en las algas.

La idea es aprovechar mejor un recurso que las comunidades ya conocen y cultivan. Parte de las algas que no llegan a comercializarse terminaban acumulándose como residuos. Al no tener valor para el mercado, su gestión suponía un coste para las comunidades y podía generar problemas en el entorno.

Ahora, esas algas pueden utilizarse para elaborar bioestimulantes y aplicarse posteriormente en cultivos agrícolas. Así, un residuo se convierte en un recurso que vuelve a entrar en el ciclo productivo.

De esta manera, esas algas descartadas pueden tener una segunda utilidad y generar una conexión entre dos actividades que son fundamentales para muchas comunidades de la región: la producción marina y la agricultura.

 

Una nueva forma de aprovechar los recursos locales

Para las familias productoras, desarrollar nuevos usos para las algas puede significar contar con otra fuente de ingresos y reducir su dependencia de la venta de materia prima. Para los agricultores, los bioestimulantes pueden ser una alternativa de origen natural que contribuya a mejorar el desarrollo de los cultivos y la salud del suelo.

El proyecto busca, además, que esta innovación pueda integrarse en la economía local. Para ello, es necesario que productores, agricultores, centros de investigación, instituciones públicas y empresas trabajen juntos y encuentren formas viables de producir, comercializar y utilizar los bioestimulantes.

Aquaculture Philippines 2026

Este fue precisamente uno de los objetivos de la participación de CODESPA en Aquaculture Philippines 2026: compartir el trabajo que se está desarrollando y generar nuevas conversaciones con quienes pueden contribuir a que este tipo de soluciones lleguen más lejos.

La colaboración con el Davao del Sur State College es especialmente importante en este proceso. La institución ha participado en el desarrollo de la fórmula del bioestimulante y en la formación de las comunidades para su elaboración y utilización.

 

Cuando la innovación parte de las comunidades

Para CODESPA, esta experiencia también muestra algo importante sobre nuestra forma de trabajar. Las soluciones no tienen por qué llegar siempre desde fuera. En muchas ocasiones, las propias comunidades conocen bien los recursos que tienen, los problemas a los que se enfrentan y las posibilidades que existen para aprovecharlos mejor.

El reto está en conectar ese conocimiento con la investigación, la tecnología y las oportunidades que ofrece el mercado.

En el caso de las algas, esto puede abrir nuevas posibilidades para un sector que durante años se ha centrado principalmente en producir y vender materia prima. El objetivo es que las comunidades puedan participar en más etapas del proceso y encontrar nuevos usos para un recurso que ya forma parte de su día a día.

bioestimulante

Las algas que crecen en las aguas de las comunidades costeras pueden servir para mucho más que alimentar una cadena de producción. También pueden ayudar a cuidar los suelos, apoyar a los agricultores y generar nuevas oportunidades para las familias que viven del mar.

 

Artículo escrito por Gemma Castillo Goliat, responsable de país de CODESPA Filipinas.

 

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