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Los Negocios Inclusivos, la apuesta de las empresas comprometidas con la sociedad

En CODESPA estamos convencidos del potencial del sector privado para dar respuesta a las necesidades de la sociedad desde el corazón de sus negocios. Para ello proponemos la fórmula de los negocios inclusivos a todas aquellas empresas que quieren dar un paso más allá de la filantropía o de los proyectos de acción social. Es más, apostamos por la idea de que la sostenibilidad sólo podrá alcanzarse con soluciones empresariales, innovadoras, escalables, replicables y con impacto social y así lo hemos podido experimentar con nuestro trabajo en Filipinas.

 

Tradicionalmente, la población más vulnerable (aquella que sobrevive con menos de 4 dólares al día) no ha sido objeto de atención para las empresas debido a su bajo poder adquisitivo y, por tanto, ha permanecido excluida de las dinámicas del mercado. Precisamente por eso, dos terceras partes de la población mundial no cuentan con productos y servicios orientados a sus demandas.

Ante esta brecha, CODESPA apuesta por los negocios inclusivos, que atienden estas necesidades e integran en su cadena de valor a personas vulnerables, hasta entonces excluidas, sin perder de vista la viabilidad financiera del negocio.

No es un trabajo fácil ni rápido e implica un compromiso de inversión por parte de la empresa y una apuesta a largo plazo por el desarrollo de las capacidades de las personas, la generación de servicios financieros y un conocimiento profundo del mercado local.

¿Cómo se puede llegar a esto? Podríamos mostrar tres caminos distintos en función del agente implicado en promover un crecimiento inclusivo.

 

1- La empresa: de la filantropía al negocio inclusivo

 

Históricamente, el ánimo de lucro que guía a toda empresa se ha desconectado de su contribución positiva en la sociedad.

Sin embargo, hay que recordar, como dice el profesor Colin Mayer, de la Saïd Business School de la Universidad de Oxford, que la capacidad de la empresa para dar respuesta a una necesidad es su vocación natural. En una conferencia impartida en la Harvard Kennedy School, Mayer recuerda que el sector privado se constituyó para prestar servicios que se consideraban de interés público y durante años combinó ese propósito con sus intereses económicos.

Al fin y al cabo, todo negocio surge para solucionar un problema identificado previamente y que afecta a un número significativo de personas. Este es el caso de aquellas personas que viven en contexto de pobreza.

Ante la creciente demanda social de que la empresa contribuya de forma positiva en su entorno, cada vez son más los empresarios que miran más allá de la filantropía y se preguntan cómo pueden usar sus principales recursos para promover una sociedad más inclusiva sin descuidar los beneficios de su negocio.

Así, cada vez más empresas entienden que la comercialización de servicios dirigidos a personas vulnerables puede ser un modo de alinear su actividad de negocio con su propósito empresarial.

 

2- Las ONG, el aliado perfecto de las empresas

 

Hay algunos factores tales como la falta de flexibilidad para innovar que permite la financiación recibida por las ONG, su desconocimiento del mercado o la necesidad de mostrar resultados a corto plazo que condicionan que las iniciativas promovidas por éstas tengan un alcance limitado.

Sin embargo, en los últimos años, algunas organizaciones sociales han apostado por incorporar enfoques económicos y de mercado más innovadores. También se han desarrollado alianzas estratégicas entre empresas y ONG que han conseguido resolver algunos de los problemas anteriores, generando beneficios para el negocio y una solución adaptada a la necesidad de la población para resolver una brecha social.

Estas colaboraciones son un avance hacia una economía inclusiva debido a diversos factores:

  • Incluyen a la población vulnerable en el sistema económico.
  • Identifican un mercado desatendido en el que puede crecer la empresa.
  • Son una oportunidad que le permite diferenciarse y posicionarse.
  • Se mantienen a largo plazo dado que afectan al corazón del negocio.

 

El caso de CODESPA en Filipinas

 

Precisamente así lo hemos experimentado en Filipinas, con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) con el proyecto: Promoviendo la resiliencia ante los desastres y la adaptación al cambio climático para los más vulnerables de Agusán del Sur, Surigao del Sur y Compostela Valley, en alianza con el gobierno local, las organizaciones de la sociedad civil y el sector privado (también conocido como ProAct).

El trabajo realizado por CODESPA consistió en identificar empresas locales interesadas en adquirir estas materias primas en las cuales había involucrada población en extrema pobreza, capacitó a los productores en técnicas agrícolas y estudió los requerimientos de los compradores, proporcionó el acceso a servicios financieros necesarios para invertir en buenas prácticas agropecuarias y creó las dinámicas necesarias para que las familias pudieran asociarse en cooperativas. Además, facilitó las relaciones y conocimientos para que los acuerdos comerciales pudieran negociarse en buenas condiciones.

El impacto generado es la creación de una dinámica económica local que, una vez finalizada la labor de CODESPA, continúa:

  • A diciembre de 2022, más de 3.600 familias han logrado estar mejor preparadas para hacer frente a los desastres naturales, reduciendo las pérdidas post-cosecha en un 50%.
  • Se han firmado seis acuerdos comerciales en los que participan trece asociaciones que han mejorado su organización durante ese tiempo, y un 75% de los participantes ha mejorado sus condiciones de vida reinvirtiendo los ingresos en vivienda, educación y otras necesidades.

 

3- Un “cuarto sector” que emerge con fuerza: la empresa social

 

Por último, de forma paralela, nacen las empresas sociales cuyo propósito empresarial está directamente asociado con la vocación de inclusividad. Aunque persigue la viabilidad económica, la empresa social no busca maximizar beneficios.

Es el caso de Robingood, que surgió para dar respuesta al problema del desempleo en España, especialmente entre las personas con discapacidad, impulsa las oportunidades de trabajo mediante la comercialización de alimentos naturales y artesanales.

Entre sus canales de venta se encuentran tiendas como Aldi, El Corte Inglés o Ben & Jerry’s.

Un ejemplo más de cómo las alianzas entre distintos sectores pueden ser un catalizador para que el negocio empresarial sea un motor de transformación social.

 

En este sentido, CODESPA aspira a que todas estas iniciativas puedan conocerse y multiplicarse. Es por ello por lo que quiere invitar a las empresas a un movimiento imparable hacia el crecimiento inclusivo para lo cual ha impulsado junto con el IESE Business School y Boston Consulting Group una plataforma empresarial denominada el Observatorio Empresarial para el Crecimiento Inclusivo.

Puedes conocer nuestra labor de divulgación, las actividades de formación, publicaciones y casos de éxito de otras compañías que han generado Negocios Inclusivos descargándote el último informe del Observatorio.

 

Escrito por Elena Martínez García, Subdirectora General de CODESPA.

 

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