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Nos sumergimos en una boda tradicional marroquí

Nos sumergimos en una boda tradicional marroquí

Las celebraciones tienen infinidad de formas de llevarse a cabo. Cada país, región e incluso familia tiene tradiciones y costumbres propias ligadas a la celebración de sus días más especiales. Las bodas, por ejemplo, se celebran con matices muy característicos en cada lugar. Hoy queremos acercaros a la esencia de las bodas marroquís, tradicionales por su especial colorido, rica comida y varios días de fiesta para celebrar el enlace.

En cada región de Marruecos la duración del enlace puede variar. Aunque antiguamente la fiesta y las ceremonias duraban una semana, actualmente la boda marroquí suele durar tres días. Aunque, en algunas ciudades como Fez, con costumbres mucho más arraigadas se suelen alargar hasta cinco días.

La duración de las ceremonias es tan larga debido a que se llevan a cabo diferentes rituales y celebraciones. El primer evento que se celebra es la petición de mano, una reunión entre las familias para formalizar el enlace y empezar con los preparativos. Normalmente, es en este día cuando se decide la fecha de la boda.

La celebración de los eventos previos a la boda en sí, empieza con la visita de la novia, sus amigas y familiares a un baño público árabe. Este ritual está ligado la idea de purificación y deseo de buena suerte para la pareja de parte de las personas más allegadas a la familia. Por establecer paralelismos con el mundo occidental, podrían compararse a las despedidas de soltera.

Las bodas, en Marruecos, viven diferentes momentos hasta su celebración final

El siguiente momento especial que se celebra es denominado como el ritual de protección, formalizado con los conocidos tatuajes de henna que se dibujan en las manos y piernas de la novia. Normalmente se graban pasajes del Corán, junto con diseños geométricos y florales. Posteriormente se celebra una comida familiar previa al gran evento del día siguiente.

El momento más significativo es la celebración de la boda en sí. Los enlaces se celebran en plena calle en grandes jaimas donde los invitados se reunirán alrededor de las mesas esperando la llegada de la pareja. Durante la espera los invitados iniciaran la ceremonia con té y dulces marroquís. La novia llega posteriormente en una carroza que cargarán amigos y familiares.

La ceremonia sigue con diferentes platos típicos, cantos y bailes. El evento llega a su fin cuando la pareja se traslada a la casa de los padres del novio y allí se les da la bienvenida a su nueva vida de casados.