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375 pequeños emprendedores en Cusco ven el turismo rural comunitario como una oportunidad

375 pequeños emprendedores en Cusco ven el turismo rural comunitario como una oportunidad

Hoy nos vamos hasta Calca en la región de Cusco, Perú. Se trata de una zona que cuenta con una población aproximada de 65.407 habitantes de los cuales el 65% viven en zonas rurales y el 35% en el área urbana. Es una de las provincias con mayor pobreza en la región. El 68,5% vive en condiciones de vulnerabilidad extrema.

Desde CODESPA hemos desarrollado un proyecto para poder aportar nuestro granito de arena en cambiar esta realidad. Hemos trabajado en los distritos de Calca, Lamay, Coya, Pisac y Taray donde el 27,9% de la población se encuentra en situación de pobreza y el 32,5% de las personas son extremadamente pobres. Se trata de una de las zonas más pobres de Cusco.

Las principales actividades económicas en la zona son la agricultura y la ganadería que gracias a las condiciones climáticas, geográficas e hídricas, se ven favorecidas. Otras actividades económicas son el comercio, la manufactura, la construcción, y principalmente el turismo.

Aproximadamente, el 60% de la población se dedica a la agricultura. Siembran sobre todo maíz, papa, quinua, cebada, habas, hortalizas, etc. La producción que obtienen es destinada principalmente para el autoconsumo y el mercado local. A pesar de ser la principal actividad en la zona, resulta poco rentable debido a los altos costes de producción, la ausencia del uso de tecnología productiva y el bajo precio obtenido en los mercados. Además, esto se une al uso de semillas de mala calidad, el incremento de plagas y enfermedades y la ausencia de lluvias, reduciendo las oportunidades de contar con una producción de calidad y afectando a los ingresos de las familias.

Esta zona se caracteriza por tener interés turístico. Sus principales destinos turísticos son Machu Picchu y en los últimos años el Valle Sagrado, este último ha dejado de ser un lugar de paso a la ciudad inca para convertirse en un lugar de llegada para los turistas generando con ello un impacto económico. De esta manera, la actividad turística se viene perfilando como una actividad importante para el desarrollo económico y social por su potencial gastronómico, costumbrista, de manifestaciones culturales, artesanías…

Desde 2005, impulsamos en esta zona, la promoción y desarrollo del turismo comunitario como una actividad económica sostenible capaz de brindar oportunidades de generación de empleo e ingresos a la población que vive en situación de pobreza y vulnerabilidad.

A través del proyecto “Cusco Emprende”, apoyado por Fondoempleo, hemos podido trabajar con 375 emprendedores del sector turismo, de los cuales el 60% son mujeres, que tenían una idea de negocio o un pequeño negocio propio para que puedan mejorar sus capacidades y hacerlo realidad. Así pueden aumentar sus ingresos y con ello, mejorar sus condiciones de vida y las de sus familias. Para ello, se han impartido talleres de formación de forma que pudieran fortalecer la gestión económica de sus micronegocios turísticos. Por otro lado, se les ha apoyado en mejorar los servicios que ofrecen a los turistas, ajustándose a los estándares de calidad establecidos. La realización de actividades comerciales para empoderarles ha logrado un incremento de sus ventas en un 15%. Además, se ha logrado que los gobiernos locales hayan asumido el rol de empoderar y fortalecer a los beneficiarios, de forma que el proyecto sea sostenible.

El apoyo a mujeres es muy importante ya que, normalmente, su papel en la economía familiar queda relegado a un segundo plano. Su inclusión en actividades de este tipo hace que puedan empoderarse, además de conseguir ingresos “extras” para su hogar que permiten que su familia viva un “poquito mejor”.