Ignasi Carreras, director del Instituto de Innovación Social de ESADE, afirmó que, según una encuesta publicada en 2011 por The Economist, “el 70% de los españoles piensa que las empresas tienen otras responsabilidades además de generar beneficios”. Lo dijo ayer en el desayuno-conferencia Liderazgo responsable de la empresa: RSE y competitividad, enmarcado en el ciclo de conferencias Círculo de Economía Responsable que organizan la Fundación Bertelsmann, la Fundación de PwC y la Cámara de Comercio Alemana para España.
Carreras defendió que la RSE forma parte de los valores de la empresa, “ya sea por responder a una crisis o por un verdadero compromiso. Cuando es por compromiso, la RSE genera alma en la empresa”. En esta línea, destacó que las compañías que pasan de ser poco responsables a serlo más, “aumentan el sentido de pertenencia de sus trabajadores y su implicación con la empresa”.
Asimismo, señaló que en los primeros años de la crisis económica, y según un estudio del MIT y Boston Consulting Group, “el 25% de las empresas encuestadas tenían previsto incrementar su compromiso en el campo de la RSE, frente a un 34% que no pretendían variarlo, y un 24% que querían disminuirlo”.
“Una empresa responsable es una empresa que vela por sus grupos de interés y escucha a aquellos que se interrelacionan con la compañía y sus críticas, y algunas de ellas las convierte en propuestas interesantes”, afirmó Carreras. También considera que el líder responsable tiene una fuerte visión, autenticidad, promueve cambios internos y externos, y consigue victorias a corto plazo y beneficios duraderos.
Es el líder responsable quien puede ayudar a las personas a cambiar, “asegurándose de que ven claro el objetivo; aportándoles la formación, recursos y herramientas para llegar a ese destino, y darles el reconocimiento y la recompensa adecuada, también a nivel económico”, explicó. Finalmente, concluyó que si una compañía quiere comunicar la responsabilidad social que lleva a cabo, lo primero que debe hacer es comunicarla internamente “y, por último, que sea el principal directivo quien lo comunique al exterior, porque cuando lo hace es cuando realmente se compromete a cumplirlo”.
Noticia escrita por Fundación Bertelsmann




